Los Fons Nuclears impulsan prospecciones geotérmicas para dar energía a cientos de edificios de varias poblaciones tarraconenses


Un filón de energía renovable a 200 metros bajo una buena parte de Tarragona, la puerta abierta para solventar una parte de la crisis energética. Varios sondeos de entre 100 y 200 metros de las profundidades del subsuelo han hecho aflorar un tipo de energía limpia, sostenible, autóctona, de kilómetro cero, muy poco explotada pero con recorrido y potencial además de un papel que puede ser importante en la transición energética, la geotermia, que se perfila como un complemento a la solar y a la eólica. Se trata de una fuente constante e inagotable, que es capaz de abastecer a barrios enteros, suministrando frío y calor.

Los Fons de Transició Nuclear han servido para llevar a cabo un estudio pionero en seis municipios tarraconenses con buenos resultados y una perspectiva prometedora: Ascó, Mont-roig del Camp, Montbrió del Camp, Flix, Ulldemolins y El Perelló tienen condiciones adecuadas para explotar esta energía y suministrarla tanto a edificios como a equipamientos.

El Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC), ente adscrito al Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, se encargó de las obras de construcción de estos seis sondeos geotérmicos, mediante un contrato de 120.000 euros. Ahora ha entregado los resultados, en forma de anteproyecto, tanto a los consistorios como al Departament d’Empresa.

¿Pero qué es la geotermia superficial? La actuación se centra en los primeros 200 metros del suelo. Se realizan perforaciones y se instala una red de tuberías. La energía constante captada de esos extractos se transfiere a una bomba de calor. A partir de ahí se utiliza en climatización para producir calefacción, refrigeración o agua caliente sanitaria.

Estamos ilusionados en explorar estas nuevas energías renovables, admite el alcalde de Flix, Francesc Barbero

No se trata de un uso industrial pero sí abre la puerta al ahorro de las administraciones en el consumo energético, en la línea de lo que se consigue desde hace años con la fotovoltaica. Ahora los ayuntamientos afrontan la parte más complicada: cómo hacer frente a una inversión cuantiosa para, a la larga, ahorrar en costes y reducir las emisiones. Sergi Méndez, alcalde de Ulldemolins (Priorat), indica que «el estudio nos indica que la intervención es viable, tenemos encima de la mesa una propuesta muy interesante». Alrededor de 90 pozos servirían para conectar 135 edificios y 285 recintos, públicos y privados, y cubrir así un tercio del municipio.

Una fuerte inversión inicial

El principal escollo es esa inversión inicial necesaria de dos millones para un municipio que tiene 1,5 de presupuesto. De ahí que, a partir de ahora, los municipios intenten optan a algunas de las ayudas dirigidas a la transición energética

Flix, en la Ribera d’Ebre, es otra de esas poblaciones que ha descubierto ese potencial bajo su suelo y tiene interés en sacar partido. «Estamos ilusionados. Todo lo que sean energías renovables a precio barato te da resiliencia. Además, Flix está en una zona con un gradiente térmico muy variable durante el año y la geotermia es un factor estabilizador», admite el alcalde, Francesc Barbero. La localidad ebrense afronta el proyecto a medio plazo. Las subvenciones son vitales para encarar una infraestructura que ronda los cuatro millones.

Entre Botarell y Riudecanyes

Montbrió del Camp (Baix Camp) se halla en uno de los epicentros de esta energía, en el triángulo que forma con Botarell y Riudecanyes. Las mismas aguas termales en forma de spa que afloran son una anomalía reveladora del lugar, ubicado en la llamada Falla del Camp. Es un vasto espacio que alberga aguas a unos 1.000 metros de profundidad que van más allá de los 100 grados y que permitirían una aplicación industrial e incluso la generación de electricidad.

A un nivel superficial, la alcaldesa, Carmina Blay, señala que «es viable realizar una red geotérmica aunque es inviable económicamente, ya que nos costaría 2,8 millones y tenemos un presupuesto de tres». En este caso, 152 pozos servirían para abastecer 99 bloques y 217 recintos climatizados.

Es un privilegio y una oportunidad poder aprovechar la geotermia», señala el alcalde de Ascó, Miquel Àngel Ribes

En Ascó (Ribera d’Ebre), 84 pozos de 120 metros de profundidad permitirían cubrir un tercio del término municipal. Miquel Àngel Ribes, el alcalde, celebra «la viabilidad y el privilegio» de tener acceso a este tipo de energía, además, en un municipio plenamente enfocado en la transición de la nuclear. «El hándicap es que tiene un coste importante, de 1,5 millones, y tenemos que ver cómo lo hacemos. Tenemos que abrir un debatesobre si se puede hacer. Es como poner placas, que estás contribuyendo al medio ambiente. Nos planteamos recurrir a algún tipo de financiación», indica Ribes.

Mont-roig del Camp (Baix Camp) está pendiente de poder acogerse a subvenciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). El ámbito de estudio se centra en el barrio de La Florida, de Miami Platja, «uno de los sectores del municipio con mayor concentración de equipamientos públicos y edificios municipales y, por tanto, un entorno especialmente idóneo para el desarrollo de una red térmica compartida de alta eficiencia», según explican fuentes municipales. Los técnicos están trabajando en ello.

Otro de los municipios, El Perelló (Baix Ebre), está pendiente de los resultados, como indica su alcalde, Samuel Ferré, que festeja, eso sí, que el pueblo tenga opciones de aprovechar ese modelo. Este sistema consiste, concretamente, en una red inteligente de climatización de quinta generación, basada en temperaturas bajas y alta eficiencia energética.

Source: Raúl Cosano, Diari de Tarragona, “Encuentran una fuente de energía inagotable y renovable bajo seis municipios de Tarragona,” published June 15, 2026.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *